jueves, 18 de septiembre de 2008

ÚLTIMO DÍA EN TEL AVIV, ADIOS ISRAEL








Nos levantamos y nos dirigimos hacía el Karmel Market pero no había el mercadillo de artistas que vimos el primer día, sólo teníamos el zoco, donde compramos algunas cosas, el zoco estaba repleto de tiendas de especias, de frutas, olivas, verduras... Después nos fuimos a nuestra calle preferida donde Mon se compró unos zapatos y donde la tienda de discos aquel día se sintió afortunada por la compra de 8 discos de: Amor, amor....

Habíamos oído en la radio varias veces una canción donde el cantante decía amor, amor y varias palabras en español, se lo dijimos al dependiente y enseguida supo cual era, por lo visto, era bastante conocido y nos llevamos 8...

Después de recorrernos, calle arriba y calle abajo, fuimos a la playa, el calor era sofocante en Tel Aviv, nos decidimos por la playa del yoga, donde os podemos decir que a diferencia de la playa de los gays donde había muchos, aquí no había ni una única persona practicando yoga.... pero como lo único que nos apetecía era dormir ya nos estaba bien con una de las casetas para la sombra.

Mon se fue a dar una vuelta, mientras el resto nos íbamos duchando, en su incursión por nuevas zonas había descubierto un bar para cenar de esos que le gustan a ella, pero sin llegar a ser Manolo, te hacían una macrohamburguesa con un litro de cerveza gratis....

Nos fuimos al hotel prontito porque teníamos que madrugar, así que acordamos el precio con un taxista que nos pasaría a buscar sobre las 5.

El taxista fue puntual y enseguida llegamos al aeropuerto de Ben Gurion, allí desayunamos y nos pusimos en la cola para embarcar y descubrimos un gran montaje de controles diferentes donde te revisaban y te hacían sacar todo de la maleta, cuando decimos todo es todo, lo miraban con una especie de palitroque con un detector de metales y explosivos.

Mon, había cogido arena de la playa para una amiga y la tuvieron un buen rato retenida hasta que le dieron una caja grande donde metió su pequeña botella...

En todo nuestros equipajes nos colocaron el número 5, una chica nos explicó que eso se refiere a la peligrosidad, teníamos el 5 y el máximo era 6!!!

Nos registraron todo, y a Mon y a mí, nos llevaron por otro sitio donde pudimos colarnos para embarcar porque ya era casi la hora, allí dispersos, unos por un sitio y otros por otro nos reunimos, aquí comprendimos lo que la gente nos explicaba de que te pasabas 2 horas de registro y preguntas... es cierto....pero al salir del país no al entrar....o por lo menos en nuestro caso.

En el avión, viajaba mucha gente que había estado en Palestina y explicaba muchas cosas sobre la injusticia a la que se ve sometida el pueblo palestino, ciertamente, es otro enfoque de viaje en el que te relacionas mucho más con la gente. El pueblo palestino es un pueblo que necesita explicarle al mundo las injusticias que están viviendo ya que el bloqueo al que están sometidos no les permite dar información real al exterior.

También viajaba un grupo de teatro que llevaban unas camisetas que ponía: www.kanchatka.cat , por lo visto, en la ciudad antigua de Yafo en Tel Aviv había habido un festival de teatro en la calle, lástima que no nos hubieramos enterado antes....

Llegamos a destino, un tanto preocupados en nuestro viaje después del lamentable suceso de Barajas, y las impresiones del viaje seguían siendo las mismas, Israel es un país bonito donde Jerusalén se lleva la palma y donde es preciso tener un bagaje cultural e histórico sobre esos territorios y si sabes de religiones desde luego lo disfrutas ampliamente.

Todá Israel, Sucram Palestina y Jordania!!!!

BERSEBA, PA QUE?..... TEL AVIV MERECE UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD....







De Eilat a Tel Aviv, podíamos seguir varias rutas y parecía que había una que recorría la frontera con Gaza que parecía ser más interesante, pero nos equivocamos y nos metimos por una carretera interior camino a Berseba.

La carretera tenía un desvio por Mizpe Ramón que era una zona volcánica que nos habían aconsejado, recorrimos en coche esta zona que presentaba un paisaje distinto del desértico que veníamos realizando.

Una vez nos acercamos a Berseba y la vimos a lo lejos decidimos no parar, ya que la parte moderna de Berseba parecía muy repleta de bloques de pisos y construida de una forma desordenada, como ya era tarde, tiramos para Tel Aviv a expensas de que la ciudad nos ofreciera otra oportunidad.

Llegamos a Tel Aviv, y como “más vale malo conocido que bueno por conocer”, nos alojamos en el Momo’s Hostel, en una habitación para 4 con un ventilador y un calor asfixiante. Devolvimos el coche en espera que no se dieran cuenta de la pequeña raspadita y por lo visto no lo vieron... menos mal...

Decidimos ir a comer y esta vez le tocaba a Gerardo la cuestión es que escogió un japonés, y vosotros diréis un japonés en Israel, pues mira le apetecía al hombrecillo que le vamos a hacer, mientras Mon en su cabeza pensaba “ este cabrón nos lleva a un japonés hoy que estoy muerta de hambre” (ya sabéis lo minimalistas que son esta gente con las comidas). Y entonces explotó la chispa y la pelea fue descomunal (dejarían Gerardo y Montse de ser amigos?....), afortunadamente la sangre no llego al río.

Por la noche, decidimos volver hacia la zona que nos había gustado mucho donde habíamos encontrado muchas tiendas y restaurantes, e incluso Gerardo dice haber reconocido uno de ellos que sale en una peli que transcurre en Israel que se llama algo así como “La burbuja”.
Estuvimos haciendo un pequeño botellón (o latón) de cervezas y cuando ya teníamos el puntillo, empezamos a interaccionar con los judíos, concretamente con dos que estaban sentados al lado de nosotros en un bar, les preguntamos por un sitio para ir a bailar y nos mandaron al “Mental”.
Nos costó de encontrar porque el tuburio estaba poco señalizado y además debías bajar unas escaleras y allí abajo estaba el antro con música electrónica pero repleto de gente de estilos y ambientes diversos, parecía un buen garito pero la música no se podía soportar fácilmente.

Como estabamos abiertos a comunicarnos, volvimos a interaccionar en un banco con una chica y un chico que al parecer no se conocían, la chica resultó muy graciosa y el chico cuando le hicimos dos o tres preguntas comprometidas desapareció: por qué aquí hay gente que va por la calle con metralletas?

Les preguntamos por otro local para bailar y nos dirigieron hacía el Lima-Lima, cuando le encontramos el antro no invitaba a entrar, así que volvimos hacia el hostal y de camino fuimos viendo diferentes tipos de bares para todos los gustos.
Al llegar al hostal, Mon y yo, fuimos hacía la playa donde también había sobretodo mucho jovencito tomando algo en las terrazas situadas en las orillas de las playas. Sólo nos quedaba un día en Tel Aviv así que decidimos que por la mañana, iriamos al Karmel Market y hacer las últimas compras de nuestros regalos y después a la playa.

PETRA O ME TIRO A LA BARTOLA






Por la mañana, Mon decidió levantarse para ver el amanecer en Petra y con horas de poco calor visitar una de las partes de Petra que no habíamos visitado. A su regreso pensábamos negociar para poder ver algún otro pueblo de Jordania.

Primer inconveniente, no teníamos dinares jordanos suficientes, segundo inconveniente, nos fastidiaba tremendamente tener que negociar todo y tener que ceder ante los chantajes de la mafia de Wadi Musa, la cuestión que dado que teníamos dos días de bono para visitar Petra, Gerardo decidió proseguir su visita aunque fuera a pleno sol del mediodía.

Esther había oído que era fácil colarse en las piscinas de los grandes hoteles de Petra, primero probamos con uno que había en pleno pueblo, y después lo intentamos con el que había enfrente de nuestro hotel, y la verdad es que fue facilísimo, allí nos metimos y nos pasamos toda la tarde. Por un momento, nos sentimos bien podíamos decir que esta vez se la habíamos metido doblada a la mafia de Wadi Musa!

Gerardo, regresó bien entrada la noche habiéndose recorrido casi todas las rutas de Petra y maravillado por sus vistas.

Cenamos en el hotel y jugamos a cartas no podíamos hacer nada mejor, no parábamos de ver españoles que se alojaban en el hotel de enfrente y que venían en viajes organizados por Jordania... ya en Petra habíamos visto un montón.... por lo visto somos de lo más frecuente por esta zona.

Al día siguiente, abandonamos Wadi Musa, el día anterior habíamos negociado con un taxista el regreso a la frontera por 35 dinares, fijaros lo que habíamos aprendido desde nuestra incursión en tierra jordana, el primer día nos costó 50 dinares (50 euros) y el último día lo sacamos por 35 dinares (35 euros).
Llegamos a la frontera y allí estaba nuestro coche esperándonos, sano y salvo, lo cogimos y decidimos ir camino a Berseba.

PETRA UNA DE LAS MARAVILLAS DEL MUNDO









No sé como serán las otras maravillas del mundo, Petra es muy bonito, quizás no impresionante como pueden ser otros sitios, pero es un sitio a conocer y me imagino que si vas con un guía que te explica los detalles arqueológicos pues realmente el misterio del lugar se hace mucho más mayor.

Para entrar a Petra puedes obtener un bono de un día o de dos, nosotros cogimos el de dos porque no sabíamos cuanto tiempo se necesitaría para ver todo.
Iniciamos el trayecto que nos llevó hasta la primera de las construcciones creadas en la piedra rosa que rodea a todo Petra. En esta primera construcción es donde se rodó la película de Indiana Jones, y en su puerta en la parte central se decía que había un tesoro y desde hace muchos años los beduinos disparan para conseguir el tesoro que se encuentra allí dentro.

Los beduinos te ofrecen subir en burro, camello, o caballo, y mucha gente que no puede subir los 800 escalones que te llevan hasta el monasterio que se encuentran arriba de la montaña prefieren subir en burro.

El monasterio de arriba es precioso y sobre todo las vistas que hay un poco más arriba donde se divisa el desierto de Arabia y Siria.

Por hoy, ya estaba bien así que regresamos hacía la puerta de salida, ya que a partir de las 19 horas, se hace de noche y perderse allí sin una linterna puede ser una aventura demasiado fuerte para nosotros.

Cogimos un taxi que se ofreció para el día siguiente llevarnos de excursión a la Little Petra y a Danna. Ciertamente todo el mundo se ofrecía para hacerte de guía, llevarte de excursión , el hotel también querían llevarnos de un sitio a otro, empezábamos a agobiarnos un poco de unos y otros ya que para ellos eres únicamente dinero.

Por la noche, decidimos visitar las tiendas que había enfrente del hotel, y comprarnos pañuelos beduinos, inicialmente, nos dijo un precio y a la hora de pagar era otro, esta técnica la hacían en todos los sitios con lo cual acabas peleándote o cediendo ante sus constantes engaños.
El de la tienda era hermano del taxista que nos había ofrecido enseñarnos la Little Petra, ante lo cual estábamos ante un pueblo mafioso donde todo era un tejido, los taxistas, los de los hoteles, los guías, los de las tiendas...

DE JERUSALEN A EILAT Y DE EILAT A JORDANIA






Por la mañana, decidimos ir a ver la Cúpula de la Roca, y por fin nos dejaron entrar, la Cùpula se encuentra en la explanada del Templo, y esta se construyó en las ruinas del antiguo Templo de Salomón, allí también se encuentra la mezquita el Aqsa.

Tiene una cúpula dorada que se divisa desde diferentes puntos de Jerusalén, y sus adornos exteriores tienen una cenefa que luce los versículos del Corán. Teóricamente, allí se encuentra la roca de Abrahán.

Abandonamos Jerusalén con destino a Eilat, y la verdad es que el trayecto se nos hizo bastante pesado son bastantes horas de viaje, y muchas de ellas por desierto rocoso, cuando llegamos a Eilat ya era casi de noche, por lo que pensamos que quizás era preferible pasar a Jordania y dormir en Petra aquella noche pero al llegar a la frontera estaba cerrada.

Buscando alojamiento, un chico se ofreció a alojarnos en un piso que alquilaba así que allí nos quedamos aquella noche. Por la mañana, nos levantamos pronto para ir a la frontera con Jordania.

En la frontera con Jordania dejamos el coche aparcado en un parking y cruzamos a pie la frontera, al otro lado ya en Jordania debíamos negociar el precio del taxi hasta Wadi Musa ciudad en la que nos alojábamos.

Finalmente, el precio del taxi fueron 50 dinares jordanos (después descubrimos que el trayecto vale menos), un taxi te lleva hasta Aqaba y allí cambias a otro que te lleva hasta Wadi Musa. El recorrido hasta Wadi Musa es alucinante, montañas y desierto, y poblados beduinos por todas partes.

Llegamos a Wadi Musa nuestro hotel estaba en la parte alta de la ciudad, para ir hasta Petra debíamos coger un taxi que nos costaba 2 dinares.
Nada más llegar nos preparamos para ir hacia Petra, eran casi las 12 del mediodía pero nos pusimos nuestros gorros, cremas y nos equipamos de botellas de agua y alá a caminar.

JERICÓ Y EL DEAD SEA







Como Palestina no nos había resultado ningún problema decidimos entrar por nuestra cuenta en Jericó, donde nos sorprendió el trato recibido en la frontera de los palestinos que hablando en español nos dieron la bienvenida: España, Barcelona o Madrid? Barça!!!

Jericó no tiene gran cosa para ver así que nos decidimos por ir al Monasterio de San Jorge donde debíamos subir a un teleférico que nos acercaba a un monasterio que se encontraba entre dos grutas. Subimos al teleférico y dimos una vuelta por el monasterio regentado como no por griegos ortodoxos.

Al bajar del teleférico y hacer la visita, decidimos comer por Jericó donde en un restaurante volvimos a comer pollo esta vez rustido, deben de tener excedente de pollos en Palestina porque en todos los sitios hay pollo...
La salida de Jericó fue lenta ya que la cola en la frontera era kilométrica, una vez conseguimos salir nos dirigimos al Mar Muerto, y después de recorrer varios kilómetros nos metimos en la Mineral Beach una playa donde tienes que pagar para bañarte y donde puedes hacer baños de lodo que te regeneran la piel.En el mar Muerto, si quieres flotas y los baños de lodo te dejan la piel suave y limpia, es una gozada.

HACIA EL MONTE DE LOS OLIVOS








Decidimos adentrarnos por el monte de los Olivos cogiendo un autobús que nos acercó hasta la parte de arriba, desde arriba hasta abajo, vas encontrándote con numerosas iglesias y también es interesante ver los cementerios judíos y árabes que deben representar el lugar donde se celebró el Juicio Final.

Una de las iglesias más bonitas es la de Santa María Magdalena de origen ruso y ortodoxo por supuesto, no pudimos visitarla porque estaba cerrada para variar pero un poco más abajo nos permitieron entrar a visitar la Tumba de la Virgen María.

Desde la Tumba de la Virgen subimos hacía arriba para entrar en la ciudad antigua por la Puerta de Damasco pero miles y miles de musulmanes salían de rezar de sus mezquitas por lo que era imposible entrar, era curioso ver como todos salían comiendo polos de hielo como si se los hubieran regalado por ir a rezar.

Una vez descansamos un poquito decidimos ir a dar un paseo por la parte nueva de Jerusalén así que cogimos camino por la Calle Jaffa y a su derecha nos metimos por algunas de sus calles, de repente, nos encontramos un concierto en plena calle lleno de gente joven estuvimos allí un rato viendo el ambiente diverso que caracterizaba a los jóvenes, entre ellos algunos con metralletas.

Después como estaba a punto de iniciarse el shabbat fuimos hacía el barrio ortodoxo de Mea Shearim, un barrio fuera del tiempo, donde empezamos a ver a hombres vestidos con trajes negros y sombreros de diferente índole al más estilo ruso, y que decir de sus tirabuzones que les salen a los dos lados de la cabeza. Era curioso ver como los niños y niñas que nos veían se apartaban como si les diésemos miedo, lo que hacía ver que poco habían salido de su barrio.

Por las calles, no circulaba ningún coche y muchas de las calles y semáforos estaban apagados, nos estaba resultando una experiencia que nos subía la adrenalina ya que la tensión se palpaba en el ambiente, por un momento, sentiamos cierto miedo igual que el de los niños al vernos pero después fuimos relajándonos.
Volvimos a ir al Muro y allí había muchos fieles rezando e incluso llegamos a ver varios grupos de americanos judíos que cantaban cual grupo de boys scout , presenciamos una disputa entre mujeres americanas judías y judías israelís sobre la forma de rezo, casi que le dimos la razón a las judías clásicas, ya sabéis los horteras que llegan a ser los americanos.