miércoles, 17 de septiembre de 2008

NUEVO DÍA EN TEL AVIV!!!

Nos levantamos y decidimos dar una vuelta por la ciudad y ver su estilo Bauhaus del que tanto se habla, decidimos ir a la plaza Dizengoff, y vimos algunos edificios con este estilo, más bien todo Tel Aviv pretende seguirlo de alguna manera, necesitábamos darle más oportunidades a la ciudad, más tarde comprendimos que este estilo es algo peculiar y a la vez mantiene cierto atractivo.

Después de esto, volver a la playa se había convertido en la mejor opción, pero esta vez a una más alejada del centro, por lo que caminamos un poco en busca de un parque (al cual cansados de buscar desistimos de visitar, excepto Mon). Nuestra búsqueda nos llevo a la playa Hilton Beach, pequeña pero acogedora, allí estábamos rodeados de grupos y grupos de gays, sería esto una señal?

Más tarde comprendimos que Tel Aviv tiene playas temáticas (yoga, deporte, gays, judía, etc), y que sorprendentemente un poco más alejados de Hilton Beach está una playa donde las mujeres pueden bañarse unos días y los hombres otros. Aquí nuevamente se veía el contraste entre lo antiguo y lo moderno que caracteriza a Tel Aviv.

Después de un auténtico día de playa, decidimos dar una vuelta más amplia por Tel Aviv, por lo que nos dirigimos a dar un paseo por la Calle Shearim, calle repleta de tiendas, cafés y restaurantes de un estilo muy acogedor, siguiendo esta calle te encuentras con uno de los barrios ortodoxos de la ciudad, allí nos dirigimos el día de shabbat y vimos por primera vez a alguno de ellos con sus grandes sombreros y todos vestidos de negro, sus mujeres cubiertas con pañuelo y sus numerosos niños alrededor, todo un impacto.

Callejeando vimos un paseo muy bonito y también tomamos algo en un bar donde el jefe interaccionó muy bien con nosotros e incluso nos invitó a algo, el bar tenía un cartel de una corrida de la plaza de toros de Málaga...

Cenamos en un italiano y a partir de aquí instauramos que cada uno por turnos decidiera donde cenábamos cada día. Volvimos al Momo’s y de camino vimos bares, pubs y discotecas pero ninguno nos llamó a acercarnos.... estaríamos enfermos o quizás el aire israelí nos habría sentado mal?

Valorar la presencia de Tel Aviv en estos dos días era difícil pero algo teníamos claro era una ciudad de segundas oportunidades.

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