jueves, 18 de septiembre de 2008

ÚLTIMO DÍA EN TEL AVIV, ADIOS ISRAEL








Nos levantamos y nos dirigimos hacía el Karmel Market pero no había el mercadillo de artistas que vimos el primer día, sólo teníamos el zoco, donde compramos algunas cosas, el zoco estaba repleto de tiendas de especias, de frutas, olivas, verduras... Después nos fuimos a nuestra calle preferida donde Mon se compró unos zapatos y donde la tienda de discos aquel día se sintió afortunada por la compra de 8 discos de: Amor, amor....

Habíamos oído en la radio varias veces una canción donde el cantante decía amor, amor y varias palabras en español, se lo dijimos al dependiente y enseguida supo cual era, por lo visto, era bastante conocido y nos llevamos 8...

Después de recorrernos, calle arriba y calle abajo, fuimos a la playa, el calor era sofocante en Tel Aviv, nos decidimos por la playa del yoga, donde os podemos decir que a diferencia de la playa de los gays donde había muchos, aquí no había ni una única persona practicando yoga.... pero como lo único que nos apetecía era dormir ya nos estaba bien con una de las casetas para la sombra.

Mon se fue a dar una vuelta, mientras el resto nos íbamos duchando, en su incursión por nuevas zonas había descubierto un bar para cenar de esos que le gustan a ella, pero sin llegar a ser Manolo, te hacían una macrohamburguesa con un litro de cerveza gratis....

Nos fuimos al hotel prontito porque teníamos que madrugar, así que acordamos el precio con un taxista que nos pasaría a buscar sobre las 5.

El taxista fue puntual y enseguida llegamos al aeropuerto de Ben Gurion, allí desayunamos y nos pusimos en la cola para embarcar y descubrimos un gran montaje de controles diferentes donde te revisaban y te hacían sacar todo de la maleta, cuando decimos todo es todo, lo miraban con una especie de palitroque con un detector de metales y explosivos.

Mon, había cogido arena de la playa para una amiga y la tuvieron un buen rato retenida hasta que le dieron una caja grande donde metió su pequeña botella...

En todo nuestros equipajes nos colocaron el número 5, una chica nos explicó que eso se refiere a la peligrosidad, teníamos el 5 y el máximo era 6!!!

Nos registraron todo, y a Mon y a mí, nos llevaron por otro sitio donde pudimos colarnos para embarcar porque ya era casi la hora, allí dispersos, unos por un sitio y otros por otro nos reunimos, aquí comprendimos lo que la gente nos explicaba de que te pasabas 2 horas de registro y preguntas... es cierto....pero al salir del país no al entrar....o por lo menos en nuestro caso.

En el avión, viajaba mucha gente que había estado en Palestina y explicaba muchas cosas sobre la injusticia a la que se ve sometida el pueblo palestino, ciertamente, es otro enfoque de viaje en el que te relacionas mucho más con la gente. El pueblo palestino es un pueblo que necesita explicarle al mundo las injusticias que están viviendo ya que el bloqueo al que están sometidos no les permite dar información real al exterior.

También viajaba un grupo de teatro que llevaban unas camisetas que ponía: www.kanchatka.cat , por lo visto, en la ciudad antigua de Yafo en Tel Aviv había habido un festival de teatro en la calle, lástima que no nos hubieramos enterado antes....

Llegamos a destino, un tanto preocupados en nuestro viaje después del lamentable suceso de Barajas, y las impresiones del viaje seguían siendo las mismas, Israel es un país bonito donde Jerusalén se lleva la palma y donde es preciso tener un bagaje cultural e histórico sobre esos territorios y si sabes de religiones desde luego lo disfrutas ampliamente.

Todá Israel, Sucram Palestina y Jordania!!!!

BERSEBA, PA QUE?..... TEL AVIV MERECE UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD....







De Eilat a Tel Aviv, podíamos seguir varias rutas y parecía que había una que recorría la frontera con Gaza que parecía ser más interesante, pero nos equivocamos y nos metimos por una carretera interior camino a Berseba.

La carretera tenía un desvio por Mizpe Ramón que era una zona volcánica que nos habían aconsejado, recorrimos en coche esta zona que presentaba un paisaje distinto del desértico que veníamos realizando.

Una vez nos acercamos a Berseba y la vimos a lo lejos decidimos no parar, ya que la parte moderna de Berseba parecía muy repleta de bloques de pisos y construida de una forma desordenada, como ya era tarde, tiramos para Tel Aviv a expensas de que la ciudad nos ofreciera otra oportunidad.

Llegamos a Tel Aviv, y como “más vale malo conocido que bueno por conocer”, nos alojamos en el Momo’s Hostel, en una habitación para 4 con un ventilador y un calor asfixiante. Devolvimos el coche en espera que no se dieran cuenta de la pequeña raspadita y por lo visto no lo vieron... menos mal...

Decidimos ir a comer y esta vez le tocaba a Gerardo la cuestión es que escogió un japonés, y vosotros diréis un japonés en Israel, pues mira le apetecía al hombrecillo que le vamos a hacer, mientras Mon en su cabeza pensaba “ este cabrón nos lleva a un japonés hoy que estoy muerta de hambre” (ya sabéis lo minimalistas que son esta gente con las comidas). Y entonces explotó la chispa y la pelea fue descomunal (dejarían Gerardo y Montse de ser amigos?....), afortunadamente la sangre no llego al río.

Por la noche, decidimos volver hacia la zona que nos había gustado mucho donde habíamos encontrado muchas tiendas y restaurantes, e incluso Gerardo dice haber reconocido uno de ellos que sale en una peli que transcurre en Israel que se llama algo así como “La burbuja”.
Estuvimos haciendo un pequeño botellón (o latón) de cervezas y cuando ya teníamos el puntillo, empezamos a interaccionar con los judíos, concretamente con dos que estaban sentados al lado de nosotros en un bar, les preguntamos por un sitio para ir a bailar y nos mandaron al “Mental”.
Nos costó de encontrar porque el tuburio estaba poco señalizado y además debías bajar unas escaleras y allí abajo estaba el antro con música electrónica pero repleto de gente de estilos y ambientes diversos, parecía un buen garito pero la música no se podía soportar fácilmente.

Como estabamos abiertos a comunicarnos, volvimos a interaccionar en un banco con una chica y un chico que al parecer no se conocían, la chica resultó muy graciosa y el chico cuando le hicimos dos o tres preguntas comprometidas desapareció: por qué aquí hay gente que va por la calle con metralletas?

Les preguntamos por otro local para bailar y nos dirigieron hacía el Lima-Lima, cuando le encontramos el antro no invitaba a entrar, así que volvimos hacia el hostal y de camino fuimos viendo diferentes tipos de bares para todos los gustos.
Al llegar al hostal, Mon y yo, fuimos hacía la playa donde también había sobretodo mucho jovencito tomando algo en las terrazas situadas en las orillas de las playas. Sólo nos quedaba un día en Tel Aviv así que decidimos que por la mañana, iriamos al Karmel Market y hacer las últimas compras de nuestros regalos y después a la playa.

PETRA O ME TIRO A LA BARTOLA






Por la mañana, Mon decidió levantarse para ver el amanecer en Petra y con horas de poco calor visitar una de las partes de Petra que no habíamos visitado. A su regreso pensábamos negociar para poder ver algún otro pueblo de Jordania.

Primer inconveniente, no teníamos dinares jordanos suficientes, segundo inconveniente, nos fastidiaba tremendamente tener que negociar todo y tener que ceder ante los chantajes de la mafia de Wadi Musa, la cuestión que dado que teníamos dos días de bono para visitar Petra, Gerardo decidió proseguir su visita aunque fuera a pleno sol del mediodía.

Esther había oído que era fácil colarse en las piscinas de los grandes hoteles de Petra, primero probamos con uno que había en pleno pueblo, y después lo intentamos con el que había enfrente de nuestro hotel, y la verdad es que fue facilísimo, allí nos metimos y nos pasamos toda la tarde. Por un momento, nos sentimos bien podíamos decir que esta vez se la habíamos metido doblada a la mafia de Wadi Musa!

Gerardo, regresó bien entrada la noche habiéndose recorrido casi todas las rutas de Petra y maravillado por sus vistas.

Cenamos en el hotel y jugamos a cartas no podíamos hacer nada mejor, no parábamos de ver españoles que se alojaban en el hotel de enfrente y que venían en viajes organizados por Jordania... ya en Petra habíamos visto un montón.... por lo visto somos de lo más frecuente por esta zona.

Al día siguiente, abandonamos Wadi Musa, el día anterior habíamos negociado con un taxista el regreso a la frontera por 35 dinares, fijaros lo que habíamos aprendido desde nuestra incursión en tierra jordana, el primer día nos costó 50 dinares (50 euros) y el último día lo sacamos por 35 dinares (35 euros).
Llegamos a la frontera y allí estaba nuestro coche esperándonos, sano y salvo, lo cogimos y decidimos ir camino a Berseba.

PETRA UNA DE LAS MARAVILLAS DEL MUNDO









No sé como serán las otras maravillas del mundo, Petra es muy bonito, quizás no impresionante como pueden ser otros sitios, pero es un sitio a conocer y me imagino que si vas con un guía que te explica los detalles arqueológicos pues realmente el misterio del lugar se hace mucho más mayor.

Para entrar a Petra puedes obtener un bono de un día o de dos, nosotros cogimos el de dos porque no sabíamos cuanto tiempo se necesitaría para ver todo.
Iniciamos el trayecto que nos llevó hasta la primera de las construcciones creadas en la piedra rosa que rodea a todo Petra. En esta primera construcción es donde se rodó la película de Indiana Jones, y en su puerta en la parte central se decía que había un tesoro y desde hace muchos años los beduinos disparan para conseguir el tesoro que se encuentra allí dentro.

Los beduinos te ofrecen subir en burro, camello, o caballo, y mucha gente que no puede subir los 800 escalones que te llevan hasta el monasterio que se encuentran arriba de la montaña prefieren subir en burro.

El monasterio de arriba es precioso y sobre todo las vistas que hay un poco más arriba donde se divisa el desierto de Arabia y Siria.

Por hoy, ya estaba bien así que regresamos hacía la puerta de salida, ya que a partir de las 19 horas, se hace de noche y perderse allí sin una linterna puede ser una aventura demasiado fuerte para nosotros.

Cogimos un taxi que se ofreció para el día siguiente llevarnos de excursión a la Little Petra y a Danna. Ciertamente todo el mundo se ofrecía para hacerte de guía, llevarte de excursión , el hotel también querían llevarnos de un sitio a otro, empezábamos a agobiarnos un poco de unos y otros ya que para ellos eres únicamente dinero.

Por la noche, decidimos visitar las tiendas que había enfrente del hotel, y comprarnos pañuelos beduinos, inicialmente, nos dijo un precio y a la hora de pagar era otro, esta técnica la hacían en todos los sitios con lo cual acabas peleándote o cediendo ante sus constantes engaños.
El de la tienda era hermano del taxista que nos había ofrecido enseñarnos la Little Petra, ante lo cual estábamos ante un pueblo mafioso donde todo era un tejido, los taxistas, los de los hoteles, los guías, los de las tiendas...

DE JERUSALEN A EILAT Y DE EILAT A JORDANIA






Por la mañana, decidimos ir a ver la Cúpula de la Roca, y por fin nos dejaron entrar, la Cùpula se encuentra en la explanada del Templo, y esta se construyó en las ruinas del antiguo Templo de Salomón, allí también se encuentra la mezquita el Aqsa.

Tiene una cúpula dorada que se divisa desde diferentes puntos de Jerusalén, y sus adornos exteriores tienen una cenefa que luce los versículos del Corán. Teóricamente, allí se encuentra la roca de Abrahán.

Abandonamos Jerusalén con destino a Eilat, y la verdad es que el trayecto se nos hizo bastante pesado son bastantes horas de viaje, y muchas de ellas por desierto rocoso, cuando llegamos a Eilat ya era casi de noche, por lo que pensamos que quizás era preferible pasar a Jordania y dormir en Petra aquella noche pero al llegar a la frontera estaba cerrada.

Buscando alojamiento, un chico se ofreció a alojarnos en un piso que alquilaba así que allí nos quedamos aquella noche. Por la mañana, nos levantamos pronto para ir a la frontera con Jordania.

En la frontera con Jordania dejamos el coche aparcado en un parking y cruzamos a pie la frontera, al otro lado ya en Jordania debíamos negociar el precio del taxi hasta Wadi Musa ciudad en la que nos alojábamos.

Finalmente, el precio del taxi fueron 50 dinares jordanos (después descubrimos que el trayecto vale menos), un taxi te lleva hasta Aqaba y allí cambias a otro que te lleva hasta Wadi Musa. El recorrido hasta Wadi Musa es alucinante, montañas y desierto, y poblados beduinos por todas partes.

Llegamos a Wadi Musa nuestro hotel estaba en la parte alta de la ciudad, para ir hasta Petra debíamos coger un taxi que nos costaba 2 dinares.
Nada más llegar nos preparamos para ir hacia Petra, eran casi las 12 del mediodía pero nos pusimos nuestros gorros, cremas y nos equipamos de botellas de agua y alá a caminar.

JERICÓ Y EL DEAD SEA







Como Palestina no nos había resultado ningún problema decidimos entrar por nuestra cuenta en Jericó, donde nos sorprendió el trato recibido en la frontera de los palestinos que hablando en español nos dieron la bienvenida: España, Barcelona o Madrid? Barça!!!

Jericó no tiene gran cosa para ver así que nos decidimos por ir al Monasterio de San Jorge donde debíamos subir a un teleférico que nos acercaba a un monasterio que se encontraba entre dos grutas. Subimos al teleférico y dimos una vuelta por el monasterio regentado como no por griegos ortodoxos.

Al bajar del teleférico y hacer la visita, decidimos comer por Jericó donde en un restaurante volvimos a comer pollo esta vez rustido, deben de tener excedente de pollos en Palestina porque en todos los sitios hay pollo...
La salida de Jericó fue lenta ya que la cola en la frontera era kilométrica, una vez conseguimos salir nos dirigimos al Mar Muerto, y después de recorrer varios kilómetros nos metimos en la Mineral Beach una playa donde tienes que pagar para bañarte y donde puedes hacer baños de lodo que te regeneran la piel.En el mar Muerto, si quieres flotas y los baños de lodo te dejan la piel suave y limpia, es una gozada.

HACIA EL MONTE DE LOS OLIVOS








Decidimos adentrarnos por el monte de los Olivos cogiendo un autobús que nos acercó hasta la parte de arriba, desde arriba hasta abajo, vas encontrándote con numerosas iglesias y también es interesante ver los cementerios judíos y árabes que deben representar el lugar donde se celebró el Juicio Final.

Una de las iglesias más bonitas es la de Santa María Magdalena de origen ruso y ortodoxo por supuesto, no pudimos visitarla porque estaba cerrada para variar pero un poco más abajo nos permitieron entrar a visitar la Tumba de la Virgen María.

Desde la Tumba de la Virgen subimos hacía arriba para entrar en la ciudad antigua por la Puerta de Damasco pero miles y miles de musulmanes salían de rezar de sus mezquitas por lo que era imposible entrar, era curioso ver como todos salían comiendo polos de hielo como si se los hubieran regalado por ir a rezar.

Una vez descansamos un poquito decidimos ir a dar un paseo por la parte nueva de Jerusalén así que cogimos camino por la Calle Jaffa y a su derecha nos metimos por algunas de sus calles, de repente, nos encontramos un concierto en plena calle lleno de gente joven estuvimos allí un rato viendo el ambiente diverso que caracterizaba a los jóvenes, entre ellos algunos con metralletas.

Después como estaba a punto de iniciarse el shabbat fuimos hacía el barrio ortodoxo de Mea Shearim, un barrio fuera del tiempo, donde empezamos a ver a hombres vestidos con trajes negros y sombreros de diferente índole al más estilo ruso, y que decir de sus tirabuzones que les salen a los dos lados de la cabeza. Era curioso ver como los niños y niñas que nos veían se apartaban como si les diésemos miedo, lo que hacía ver que poco habían salido de su barrio.

Por las calles, no circulaba ningún coche y muchas de las calles y semáforos estaban apagados, nos estaba resultando una experiencia que nos subía la adrenalina ya que la tensión se palpaba en el ambiente, por un momento, sentiamos cierto miedo igual que el de los niños al vernos pero después fuimos relajándonos.
Volvimos a ir al Muro y allí había muchos fieles rezando e incluso llegamos a ver varios grupos de americanos judíos que cantaban cual grupo de boys scout , presenciamos una disputa entre mujeres americanas judías y judías israelís sobre la forma de rezo, casi que le dimos la razón a las judías clásicas, ya sabéis los horteras que llegan a ser los americanos.

JERUSALÉN SORPRENDENTE







En Jerusalén pretendíamos pasar 4 días por lo que decidimos el primer día hacer una incursión por la parte antigua de Jerusalén.

Subimos por las murallas desde la Puerta de Jaffa hasta la Puerta de Damasco(en total hay 8 puertas que rodean la ciudad) y allí emprendimos camino por la Vía Dolorosa y sus 14 estaciones, en nuestro paseo por las murallas pudimos divisar los diferentes barrios que componen la parte antigua de Jerusalén (el cristiano, el judío, el árabe y el armenio), también se divisaba el Montes de los Olivos y los diferentes cementerios (el árabe y el judío).

Es curioso ver el trayecto de la Vía Dolorosa e incluso ver como algún fanático lo hace con una cruz a cuestas, también es una zona óptima para ver a numerosos grupos de cristianos rezando y “cantando”. Seguir las 14 estaciones no es fácil ya que hay momentos en que te pierdes, lo más gratificante es llegar a la Basílica del Santo Sepulcro.

La Basílica del Santo Sepulcro está dividida por 7 comunidades religiosas: armenios, coptos, griegos, musulmanes, abisinios, latinos y la zona de pasajes comunes. Es muy bonita por su antigüedad y las numerosas cosas curiosas que puedes ver: la piedra de la unción, la tumba de Cristo, la roca del Gólgota, la escalera de la cripta de Santa Elena, etc... Justo al lado del Santo Sepulcro hay un convento ortodoxo etíope donde estaban realizando una misa.

Una vez acabamos de ver la Basílica del Santo Sepulcro y sus alrededores nos dirigimos al Muro de las Lamentaciones(llamado así por los cristianos, los judíos lo llama el Muro Occidental), para entrar nos registraron y debimos pasar por un sistema de rayos x. Las mujeres debíamos cubrirnos los hombros y los hombres (es decir Gerardo) debían colocarse unas tiras en los brazos que llevaban escritas unas oraciones y cubrirse el pelo con una kippa de cartón, a la vez que en el muro recitaban unas oraciones que se les entregaba en su idioma.

El muro está dividido por zonas: para hombres y para mujeres, la zona de las mujeres es mucho más pequeña, aunque quiero pensar que siempre había más mujeres que hombres rezando.

La forma del rezo es tocando el muro y balanceándose de atrás hacia delante, algunos se lamentan ciertamente y hasta llegan a llorar, también sobretodo las mujeres escriben sus deseos y los insertan en las ranuras que hay en las rocas del muro.

Es curioso ver como a cualquier hora de la madrugada puedes visitar el muro y siempre encontrarás alguien rezando.El muro en sí en una reconstrucción del Templo de Salomón, y su longitud no es excesivamente grande por lo que en un principio te decepcionan sus pequeñas dimensiones.

Conocer la historia de Jerusalén te ayuda a conocerlo todo, la denominan “Jerusalén la Santa, las tres veces santa, veinte veces derruida y siempre en pie”, ciertamente por allí pasaron los cananeos, los romanos, los griegos, los musulmanes, los mamelucos y los otomanos, los ingleses. Lo importante es que en 1948 se dividió en dos: Jerusalén Este y Jerusalén Oeste esta división continua de alguna manera hoy en día.

Intentamos visitar la Cúpula de la Roca pero estaba cerrada viernes y sábados así que deberíamos visitarla el domingo antes de salir para Eilat.

Por la tarde, habíamos quedado con Fadi nos llevo a Belén, nuestra primera incursión en tierras palestinas, pasamos la frontera sin ningún problema y pudimos ver uno de los muros que separan Israel con Palestina, creados para evitar que las balas de ambos lados incurriesen con los coches que transitan la autopista.

Belén nos resultó una ciudad tranquila y acogedora, vimos la Basílica de la Natividad, donde se encuentra la cueva donde nació Jesús. Lo más curiosos de esta basílica es su entrada minúscula que si no te fijas bien no parece ni una puerta es como un pasadizo.Es una basílica antigua y la parte de abajo regentada por la iglesia griega ortodoxa es la que controla la gruta de la Natividad.
Aquí en Belén estuvimos en un bar fumando nárgila y después cenamos en un bar típico palestino donde comimos unos pollos a la brasa riquísimos y baratísimos. Al salir de Belén en uno de los controles había muchísima caravana y decidimos dar la vuelta para salir por otro donde ni nos miraron. Nuestra impresión sobre el pueblo palestino había sido buena.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

PA YA VAMOS JERUSALEM!!!!!







Dejamos Tiberias camino a Nazareth, al llegar allí vimos un puesto con unos jugosos zumos de frutas que están por todos lados, nos faltaba probar el de granadas, nos hicieron un gran zumo que al acabarlo nos dejo la boca como una alpargata (por lo seca) y la verdad es que la barriga también se veía resentida.

Yo sólo puedo deciros que al salir de la basílica de la Anunciación por la parte de arriba hay unos lavabos que valen 1 shekel y que son magníficos.

Ciertamente no vi mucho la Basílica y poco tiene para ver, ya que es algo demasiado moderno que choca bastante con el tipo de iglesias que acostumbramos a visitar, si que en la parte de arriba hay una representación de vírgenes de diferentes países que nos resultó bastante curiosa.

En Nazareth, comimos en un restaurante árabe y hablamos con el dueño y le preguntamos si podríamos pasar por Cisjordania sin problema, por Nablus, Jenin, etc hasta llegar a Jerusalén. Ninguna de las personas a las que le preguntamos nos lo aconsejó pero nos llamó la atención que el chico del bar nos explicó que para la mayoría de árabes que viven en Israel, Israel es Palestina.

Decidimos dirigirnos a Jerusalén bordeando Cisjordania, y llegamos de noche después de hacer nuevamente una gran caravana, menos mal que teníamos reservada noche en un cutrehostal.

Llegamos al cutrehostal, New Swedish, era inhumano menos mal que tenía un ventilador y teníamos una habitación para los 4.
Fuimos a cenar al bar Samara (justo al lado de la Puerta de Jaffa), es un bar muy acogedor que lleva una familia palestina cristiana. Gina nos había puesto en contacto con Fadi y Rami, dueños del bar, que nos guiaron por la Jerusalén nocturna a través de la Calle Jaffa y la zona de bares de la ciudad, estábamos cansados y decidimos regresar al hostal pero antes quedamos con Fadi para que nos llevará al día siguiente a visitar Belén.

ALTOS O BAJOS DEL GOLÁN?









Ver el lago Tiberíades de día era una imagen fascinante pero la cantidad de gente que había a todos lados de la carretera, tirada por los campos, alojada de cualquier manera en los camping, no acompañaba a visitar el lago y darte un baño tranquilo.

Buscamos alojamiento en otro cutrehostal que almenos tenía aire acondicionado, y decidimos explorar los Altos del Golán, frontera con Siria.

Cogimos carretera hacia arriba, quizás pensando en encontrar unas grandes montañas pero la verdad es que Israel no se caracteriza por eso, antes de llegar a los Altos, decidimos parar en uno de sus numerosos parques nacionales, concretamente, en Tel Dan, al pie del Monte Hermón.

Tel Dan, también estaba repleto de familias con niños, aquí descubrimos que los judíos practicantes y sobretodo los ortodoxos tienen una media de 5 hijos, aunque vimos muchas familias con 8.

Para ver el parque pagas una entrada y te adentras en un espacio de rutas donde hay varios ríos que se juntan creando algunas piscinas naturales muy pequeñas, lo curioso de este parque es que aquí está el árbol de Winnie the Poth.
Proseguimos camino hacia el Monte Hermón que se veía a lo lejos y desde donde podías subir en telesilla si querías ver una vista más panorámica. Decidimos seguir por el camino que llevaba hacia Majdal Hams, último pueblo frontera con Siria que fue anexionado en 1981, este pueblo tiene población drusa y aquí nos pegamos una gran comilona en un bar donde nos atendieron muy bien (era curioso ver como siempre eran los árabes los que mejor te atendían en todas partes acostumbrados a la sobriedad de la mayoría de judíos).

Aquí sucedió nuestra aventura, como os dijimos habíamos alquilado un coche, éste era automático y Esther era la que lo llevaba la mayor parte del tiempo, ese día Mon decidió probarlo y nos pareció buena idea ya que parecía que se hacía bastante bien al coche, así que nos sacó del pueblo hacia la carretera que llevaba a Tiberias.
Cual fue nuestra sorpresa que al llegar a una rotonda, el coche se vio casi empotrado en una señal de tráfico, pero no contenta con el casi empotramiento en lugar de echar para atrás Mon embistió cual toro de los San Fermines contra ella. Dios mio nuevamente la “franqui” nos acompañaría todo el viaje!!!

De camino a Tiberias pasamos por el Valle del Jordán vimos un espacio en memoria a los habitantes de un kibbuth que había desaparecido y bordeamos la frontera con Siria durante largo tiempo.

Volvimos a Tiberias pero decidimos desviarnos hacia Sefad donde cenaríamos, llegamos allí y cual fue nuestra sorpresa que nos encontramos con un festival que se celebra durante el mes de agosto, y donde hay diferentes actuaciones y conciertos en diferentes espacios de la ciudad.

La ciudad está también amurallada y tiene mucho encanto, puedes pasear tranquilamente y te ofrece muchas posibilidades. Estuvimos en varios conciertos, primero en el de un negro, bastante conocido, y después en pequeños conciertos de grupos judíos y en el de dos cantantes de música italiana. Se respiraba un ambiente judío pero moderno, al mismo tiempo, debían ser los judíos socialistas que se habían juntado todos allí.
Nuestra aventura no había acabado donde estaba el coche? como se llamaba la calle? como se llegaba? Tras vueltas y vueltas y preguntas a la policía, decidimos volver a entrar en Sefad y deshacer lo hecho, así fue como encontramos finalmente el auto.

CAMINO A HAIFA




Ya se había acabado el shabbat, aunque en Tel Aviv no se aprecia mucho si que la mayoría de tiendas, bancos, etc... cierran, por lo que el coche de alquiler no nos lo daban hasta el domingo, día que teníamos programado salir camino a Haifa (ciudad costera).

Cogimos el coche un Hyundai supuestamente con maletero suficiente para meter tres maletas y una mochila, pues no, allí no cogía todo así que tuvimos que apañarnos todo el viaje con la “nueva maleta de Mon” situada entre los pasajeros de los asientos traseros.

Antes de llegar a Haifa nos paramos en Cesárea (ruinas de una ciudad romana), nos costó bastante encontrarlo ya que las indicaciones y los mapas hacen igualmente que te pierdas, cuando llegamos cual fue nuestra sorpresa, Cesárea no era una ciudad, eran unos restos conservados a pie de mar en un recinto cerrado al que has de pagar una entrada si quieres acceder. Merece la pena verlo porque es muy bonito y pasear por allí es agradable a pesar del sol.

Por fin, llegamos a Haifa y nos dirigimos a la Hospedería Betel, una hospedería que nos habían recomendado por su precio y su calidad, llevada por un grupo de evangelistas, nos costó sudores y lágrimas encontrarla y encima no estaba en funcionamiento por remodelación.

Haifa está situada en una montaña, concretamente en el Monte Carmelo (aquí comprendimos porque el Carmelo de Barcelona es como es), sus calles están empinadas y son estrechas, y se convierten en un zigzag constante que te marea.

Nos fuimos al Monasterio de los Carmelitas a ver si nos alojaban las monjas, pero finalmente decidimos la segunda opción alojarnos en el hotel Bet Shalom, uno de los pocos alojamientos de “lujo” de nuestro viaje (tele, aire acondicionado y baño en las habitaciones).

Las vistas desde la parte alta de Haifa eran preciosas, se veía el mar con su puerto y los jardines Bahaï, decidimos verlos al día siguiente ya que estaban cerrados, en Israel todo cierra sobre las 17 o 18 de la tarde.

Una cosa que descubrimos en Haifa y que Mon no acaba de asumir era lo del “service no included” vamos que cuando un camarero te atendía bien en Israel tenías que echar a correr porque eso significaba que como mínimo tenías que dejarle entre un 10 y un 15% de propina obligatoria. Mosqueo tremendo de Mon y mañana será otro día....

AKKO RECUERDOS DE MARRUECOS

Por la mañana, decidimos visitar los jardines Bahai pero cual fue nuestra sorpresa que las visitas eran por grupos, y debías esperar hasta que salieran los grupos para poder entrar, nos hacían esperar un par de horas por lo que decidimos hacer unas cuantas fotos en plan japo y salir destino a Akko.

Podemos comentaros que el bahaísmo es una religión surgida en Irán que reúne la Biblia, el Corán y los Evangelios, y ciertamente los fieles tienen una unión especial con la naturaleza y estos jardines son una clara demostración ya que forman un armonioso conjunto con el azul del mar de fondo.

Llegamos a Akko, una ciudad árabe fortificada y que recoge en su interior, una mezquita, baños turcos, zocos, un museo etnológico, una ciudad subterránea y muchas cosas más. Ciertamente nos trajo recuerdos sobre Marruecos, las calles ,las gentes, los colores azul y blanco, y por supuesto las llamadas a la oración.

Sacando una entrada puedes visitar 5 puntos de la ciudad, y ciertamente una de las cosas que más nos gustó fueron los baños turcos, a través de un vídeo caracterizado que te pone en situación te acercas a la realidad de la vida cotidiana en los baños turcos.

También había un museo etnológico que recogía objetos de la zona y diversos materiales de interés etnográfico que Mon y Ger fotografiaron para vós.

Finalizada la ruta por Akko, nos dirigimos a Tiberias, largo viaje menos mal que teníamos reservada noche en Poriyya (al lado de Tiberias). Llegar a Tiberias fue relativamente fácil pero para nada nos esperábamos numerosas caravanas, y medio Israel (mejor dicho medio país de judíos practicantes) alojado y visitando el Mar de Galilea.

Poriyya, estaba en la montaña muy cerca del Lago de Tiberíades en un paraje muy bonito donde hay un albergue barato que tiene unas casitas de madera fabulosas, que contentos nos pusimos por fin algo nos salía bien... esto teníamos que celebrarlo con una partida a las cartas (como siempre ganó Mon).

NUEVO DÍA EN TEL AVIV!!!

Nos levantamos y decidimos dar una vuelta por la ciudad y ver su estilo Bauhaus del que tanto se habla, decidimos ir a la plaza Dizengoff, y vimos algunos edificios con este estilo, más bien todo Tel Aviv pretende seguirlo de alguna manera, necesitábamos darle más oportunidades a la ciudad, más tarde comprendimos que este estilo es algo peculiar y a la vez mantiene cierto atractivo.

Después de esto, volver a la playa se había convertido en la mejor opción, pero esta vez a una más alejada del centro, por lo que caminamos un poco en busca de un parque (al cual cansados de buscar desistimos de visitar, excepto Mon). Nuestra búsqueda nos llevo a la playa Hilton Beach, pequeña pero acogedora, allí estábamos rodeados de grupos y grupos de gays, sería esto una señal?

Más tarde comprendimos que Tel Aviv tiene playas temáticas (yoga, deporte, gays, judía, etc), y que sorprendentemente un poco más alejados de Hilton Beach está una playa donde las mujeres pueden bañarse unos días y los hombres otros. Aquí nuevamente se veía el contraste entre lo antiguo y lo moderno que caracteriza a Tel Aviv.

Después de un auténtico día de playa, decidimos dar una vuelta más amplia por Tel Aviv, por lo que nos dirigimos a dar un paseo por la Calle Shearim, calle repleta de tiendas, cafés y restaurantes de un estilo muy acogedor, siguiendo esta calle te encuentras con uno de los barrios ortodoxos de la ciudad, allí nos dirigimos el día de shabbat y vimos por primera vez a alguno de ellos con sus grandes sombreros y todos vestidos de negro, sus mujeres cubiertas con pañuelo y sus numerosos niños alrededor, todo un impacto.

Callejeando vimos un paseo muy bonito y también tomamos algo en un bar donde el jefe interaccionó muy bien con nosotros e incluso nos invitó a algo, el bar tenía un cartel de una corrida de la plaza de toros de Málaga...

Cenamos en un italiano y a partir de aquí instauramos que cada uno por turnos decidiera donde cenábamos cada día. Volvimos al Momo’s y de camino vimos bares, pubs y discotecas pero ninguno nos llamó a acercarnos.... estaríamos enfermos o quizás el aire israelí nos habría sentado mal?

Valorar la presencia de Tel Aviv en estos dos días era difícil pero algo teníamos claro era una ciudad de segundas oportunidades.

TEL AVIV QUE TE VI..... O NO?





Nuestra incursión en tierras israelinas fue rápida ya que al contrario de lo que nos habían explicado en la entrada al país después de las preguntas de rigor: Por qué vienes? Con quien? Cuanto tiempo? Dónde?, nos dejaron entrar sin más...

Cogimos un tren y después un autobús que nos llevaba supuestamente (empezamos a comprender que la red de autobuses en Tel Aviv no era demasiado buena) cerca de la dirección donde se encontraba nuestro hostal. En el autobús nos encontramos con un español (concretamente catalán) judío que venía por segunda vez a Israel y que nos comentó que le estaba dando una segunda oportunidad a Tel Aviv ya que la primera vez que la visitó se llevo una mala impresión de la ciudad...

El hostal donde nos alojábamos se llamaba Momo’s y la verdad es que no tenía nada que envidiarle a nuestro cutre hostel de Miyayima en Japón, habitaciones compartidas sin aire acondicionado y con duchas compartidas, eso sí con “desayuno” incluido.

El hostal estaba más o menos en el centro de Tel Aviv, o por lo menos, estaba a un paso de la playa, nos acercamos a verla y nos recordó un poco a algunas playas catalanas de zonas turísticas, lo que más nos impresionaba eran los edificios de una estética austera y gris y sus calles un tanto sucias, por cierto.

Con esta información como podéis imaginar nuestra sensación sobre el país no era de momento demasiado buena. Como habíamos llegado un viernes ese mismo día comenzaba el sabbath a partir de las 7:30 de la tarde por lo que la mayoría de sitios y transportes estaban cerrados, es por este motivo que decidimos ir al Museo de la Diáspora ya que al día siguiente estaría cerrado.

Encontrar un autobús que te llevase a esa zona cercana a la Universidad de Tel Aviv era una odisea y ciertamente se encontraba bastante retirado del centro, la cuestión es que llegamos veinte minutos antes de que cerraran por lo que la señora de la puerta viéndonos con la lengua fuera se apiadó de nosotros y nos dejó entrar gratuitamente. Vimos el museo de manera maratoniana pero básicamente era un museo que recogía información sobre los judíos en diferentes partes del mundo (edificaciones, costumbres, etc...), también explicaba cosas sobre su historia y su religión.

Cogimos otro autobús y nos llevó hasta el centro, justo al lado del Carmel Market, un mercado repleto de artesanías diversas (pintura, mimbre, madera,...) y un zoco repleto de tiendas de todo tipo.

Después de pasear y comer, decidimos irnos a la playa a dormir la siesta, allí descubrimos que existen unas maravillosas casetas con sombra, ya que nuestros cuerpos no podían aguantar el sol tan potente de Tel Aviv. Nuestros sueños se confundían con un sonido, el de las palas, resulta que en Tel Aviv es típico ir a la playa a jugar con las palas.

Dejamos la playa y nos dirigimos al Momo’s, para prepararnos y descubrir la noche israelí, decidimos ir a Jaffo (la parte antigua de Tel Aviv), así que cogimos el paseo marítimo y justo al final encontramos esa pequeña pero preciosa fortaleza.
Camino a Jaffo, descubrimos que los árabes se reúnen en grupos en la playa que lleva por nombre Jerusalem a festejar su día de fiesta con olorosas y fantásticas barbacoas, había muchísimos árabes lo que contrastaba con algunos judíos que habíamos visto en Tel Aviv y que habíamos reconocido por su kippa (mini gorro que unicamente cubre su coronilla).

Jaffo, es muy bonito y de noche realmente es encantador con sus luces que lo iluminan todo, allí encuentras edificios diferentes, mezquitas e iglesias, pero destaca bastante lo árabe, o almenos eso nos pareció a nosotros ya que estaban por todas partes (en los jardines, en los parques, en las calles...). Allí probamos uno de nuestros mejores humus en un bar bastante romántico, ya que Jaffo se presta a ello, aunque también es cierto que vimos algunas discotecas de estilos diversos.
Volver a pie se hizo pesado pero recordad que se había iniciado el sabbath y no había transporte público... caminar era lo único que debíamos hacer... también era la mejor manera de caer reventados en las camas de nuestro cutrehostal.

martes, 12 de agosto de 2008

SE APUNTA UNA MÁS....

Como veis ya se acerca nuestra partida hacia Tierra Santa, el dia 15 (es decir el 14 por la noche para nosotros) a las 2:20 de la madrugada sale nuestro vuelo para Tel Aviv.

Durante este tiempo, se ha apuntado una persona más al viaje (esto es como la matrícula viva de las escuelas, el plazo no se cierra nunca). Como no tengo ninguna foto suya por aquí, solamente puedo deciros que es la Esther, para los que la conocéis y para el resto si logro encontrar el cable para incluir fotos en este blog ya os la presentaré cuando le hagamos fotos por "Isra".

Nuestros minispreparativos han continuado: alquilando un coche con la agencia Eldan, toda una experiencia que todavía no entendemos y de la cual dudamos ya que no nos han pedido apenas datos ni dinero (que raros son estos tipos!!!).

Bueno por hoy nada más pero ya prontito recibireis nuestros mails para que podáis seguirnos en nuestro viaje.

Besitos

sábado, 5 de julio de 2008

PREPARATIVOS DEL VIAJE

Por qué este destino? Pues la verdad, por la misma razón que podía haber sido cualquier otro, el mundo es infinito y los viajes que podemos hacer también lo son, simplemente nos reunimos y empezamos a mirar destinos y quien sabe por qué finalmente decidimos ir aquí.

Nuestros viajes los hemos cogido con Click Air por 450 euros ida/vuelta vuelo directo, era el más barato ya que la mayoría no eran vuelos directos, tardaban unas 10 horas y valían sobre los 670 euros. El tiempo que estaremos en Israel será del 15 al 29 de agosto.

Nos encontramos con 3 billetes cada uno en nuestras manos y la consciencia de que no teníamos ni idea de Israel, y que la gente empezaba a decirnos que era un viaje peligroso....

Aquí empezaron un poquito nuestros nervios, después empezamos a hablar con gente que había estado y nos recomendaba lugares, alojamientos, itinerarios, etc... empezamos a buscar información encontramos una guía en la biblioteca y empezamos a situarnos dado que no sabiamos donde estaba, ni siquiera ni Gaza ni Cisjordania.

Decidimos comprar una guía de viaje, nuestra eterna compañera que en ocasiones nos saca de algunos momentos de tensión, buscamos la Lonely Planet pero unicamente está editada en inglés así que al final optamos por la única guía en castellano que nos ofrecia el FNAC.

Ahora estoy leyendo algunos libros que hablan sobre Tierra Santa: "Un català al laberint de Terra Santa" de Esteve Soler corresponsal de Televisió de Catalunya i "Orient i Occident" de Maria de la Pau Janer.

De aquí a unos días reservaremos dos días en Tel Aviv en alguna pensión o albergue y a partir de ahí nuestro viaje nos sorprenderá, esperamos que sea gratamente porque es lo único que de momento llevamos organizado.

Si alguien consulta este blog y tiene información sobre Israel será siempre bien recibido por estos tres viajeros que acostumbran a ir sin rumbo ni dirección.

Bueno a medida, que tenga más información espero poder recrearos con algun pequeño fragmento de nuestros preparativos de viaje.

Besitos

Maika, Gerard y Mon