miércoles, 17 de septiembre de 2008

ALTOS O BAJOS DEL GOLÁN?









Ver el lago Tiberíades de día era una imagen fascinante pero la cantidad de gente que había a todos lados de la carretera, tirada por los campos, alojada de cualquier manera en los camping, no acompañaba a visitar el lago y darte un baño tranquilo.

Buscamos alojamiento en otro cutrehostal que almenos tenía aire acondicionado, y decidimos explorar los Altos del Golán, frontera con Siria.

Cogimos carretera hacia arriba, quizás pensando en encontrar unas grandes montañas pero la verdad es que Israel no se caracteriza por eso, antes de llegar a los Altos, decidimos parar en uno de sus numerosos parques nacionales, concretamente, en Tel Dan, al pie del Monte Hermón.

Tel Dan, también estaba repleto de familias con niños, aquí descubrimos que los judíos practicantes y sobretodo los ortodoxos tienen una media de 5 hijos, aunque vimos muchas familias con 8.

Para ver el parque pagas una entrada y te adentras en un espacio de rutas donde hay varios ríos que se juntan creando algunas piscinas naturales muy pequeñas, lo curioso de este parque es que aquí está el árbol de Winnie the Poth.
Proseguimos camino hacia el Monte Hermón que se veía a lo lejos y desde donde podías subir en telesilla si querías ver una vista más panorámica. Decidimos seguir por el camino que llevaba hacia Majdal Hams, último pueblo frontera con Siria que fue anexionado en 1981, este pueblo tiene población drusa y aquí nos pegamos una gran comilona en un bar donde nos atendieron muy bien (era curioso ver como siempre eran los árabes los que mejor te atendían en todas partes acostumbrados a la sobriedad de la mayoría de judíos).

Aquí sucedió nuestra aventura, como os dijimos habíamos alquilado un coche, éste era automático y Esther era la que lo llevaba la mayor parte del tiempo, ese día Mon decidió probarlo y nos pareció buena idea ya que parecía que se hacía bastante bien al coche, así que nos sacó del pueblo hacia la carretera que llevaba a Tiberias.
Cual fue nuestra sorpresa que al llegar a una rotonda, el coche se vio casi empotrado en una señal de tráfico, pero no contenta con el casi empotramiento en lugar de echar para atrás Mon embistió cual toro de los San Fermines contra ella. Dios mio nuevamente la “franqui” nos acompañaría todo el viaje!!!

De camino a Tiberias pasamos por el Valle del Jordán vimos un espacio en memoria a los habitantes de un kibbuth que había desaparecido y bordeamos la frontera con Siria durante largo tiempo.

Volvimos a Tiberias pero decidimos desviarnos hacia Sefad donde cenaríamos, llegamos allí y cual fue nuestra sorpresa que nos encontramos con un festival que se celebra durante el mes de agosto, y donde hay diferentes actuaciones y conciertos en diferentes espacios de la ciudad.

La ciudad está también amurallada y tiene mucho encanto, puedes pasear tranquilamente y te ofrece muchas posibilidades. Estuvimos en varios conciertos, primero en el de un negro, bastante conocido, y después en pequeños conciertos de grupos judíos y en el de dos cantantes de música italiana. Se respiraba un ambiente judío pero moderno, al mismo tiempo, debían ser los judíos socialistas que se habían juntado todos allí.
Nuestra aventura no había acabado donde estaba el coche? como se llamaba la calle? como se llegaba? Tras vueltas y vueltas y preguntas a la policía, decidimos volver a entrar en Sefad y deshacer lo hecho, así fue como encontramos finalmente el auto.

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